Ministerio de Niños

Declaración de Propósito

Primeramente, le damos gracias a Dios que nos ha dado el privilegio de servirle a través de el poder de el Espíritu Santo. Con Salmo 1 como nuestra inspiración y con la disposición de siervos en las manos de Dios, nos proponemos a ser el medio que él utilize para enseñ;arles a estos niñ;os el amor, la gracia, y misericordia de nuestro Padre celestial. Con la meta en mente de que algún día tengan una relación personal con Jesucristo; a ese fin, sabemos que tenemos la responsabilidad de que entiendan claramente las consecuencias que conlleva seguir lo que el mundo dice y las consecuencias que conlleva seguir lo que Dios dice (Salmo 1:1-6).

“Seedlings” o como se diría en español, “Retoños” es el nombre que lleva nuestro ministerio de niñ;os. Un retoñ;o conlleva la idea que el principio de un árbol fuerte y saludable como descrito en Salmo 1:3 alguna vez fue frágil y delicado en su etapa primaria de crecimiento. Igualmente, nuestro equipo de ministerio de niñ;os entiende que nuestros niñ;os, cuales están en sus etapas primarias de el desarrollo de madurez espiritual, necesitan el amor, la ternura, y el cuidado necesario para el crecimiento espiritual saludable. Nos proponemos a seguir esta misión con la seriedad con la cual Jesus nos encarga (Mateo 18:6/Mateo 19:4). Entendemos que solo Jesucristo causa en estas tiernas criaturas el crecimiento y el llamado espiritual (Efesios 2). Nuestro deseo es trabajar en colaboración con los padres de nuestra iglesia para inculcar en nuestros niños que Dios es la autoridad suprema en todo y que Su Palabra es la corte final de arbitraje en todos los aspectos de la vida. El creer esto y vivir una vida devota a lo que Su Palabra dice, conlleva como resultado el favor de Dios hacia con nosotros (Salmos 1).

En el proceso de el crecimiento, un árbol saludable necesita algunas cosas vitales y esenciales para crecer. Igualmente, el crecimiento espiritual de una persona necesita algunas cosas vitales y esenciales para ser fructífera para el reino de Dios. El versículo 1 de el Salmo capítulo 1 nos advierte en cuanto a las amistades que debemos evitar, mientras el versículo 2 y el versículo 3 nos dice que la palabra de Dios es para el crecimiento espiritual lo que el agua es para el crecimiento de un árbol. Con Salmo 1 sirviendo como los lentes por los cuales miramos a nuestros niñ;os, nuestro equipo ministerial se preocupa por hacer todo lo humanamente posible para asegurarnos que nuestros niñ;os entiendan la importancia de las decisiones que tomamos en cuanto a las personas que escogemos como amistades y la importancia de buscar lo que la Palabra de Dios dice en cuanto a cualquier situación que se encuentren. De tal manera que “el árbol” al cual el versículo 3 del Salmo capítulo 1 se refiere tenga los “alimentos bíblicos” y el cariñ;o que un “Retoñ;o” necesita antes de crecer en un árbol fuerte y saludable “…plantado junto a corrientes de aguas…”.

Armados con las promesas de Dios localizadas en Salmo 1, nuestro ministerio de niñ;os trata de lograr esa meta a través de nuestras lecciones bíblicas y ejemplos de personas que modelan el estilo de vida agradable a Dios. Las lecciones son diseñ;adas no solo con este propósito en mente, sino que también utilizamos las lecciones para enseñ;arles, entre algunas cosas, la verdad en cuanto a la historia de: el mundo, Satanás, el hombre, la civilización, el pecado, la iglesia, Israel, y los autores humanos de la Biblia. También les enseñ;amos en cuanto a los atributos de Dios, los errores que el mundo enseñ;a en cuanto a los previo dicho, las mentiras de Satanás en el mundo y en la iglesia (como religiones falsas, falsas doctrinas en las escuelas y en la comunidad científica, etc), y lo que Dios dice en Su Palabra en cuanto a todas estas cosas.